El negro es la ausencia y negación del color… un color que en mis inicios, mis asesores me prohibían porque decían que no me daba luz, pero hoy día está más que comprobado que con accesorios, maquillaje y complementos podemos “iluminar” los vestuarios con colores oscuros. Además, es un color básico que no debe faltar en nuestro guardarropa. Es clásico, elegante, sofisticado, estiliza la figura, pero también se asocia a la fuerza, autoridad, poder, drama, a la estabilidad y a la inteligencia. También se identifica con lo negativo, es signo de luto en países del hemisferio occidental, y rompe las barreras de comunicación. Fácil de combinar pero no hay que abusar de él, porque es un color que se hace pesado como pocos. El negro puede hacer que su portador parezca distante y dominante. Por lo tanto, debes evitarlo cuando vas a tener una reunión un poco tensa, en las entrevistas, salvo en pequeñas cantidades o cuando es usado para resaltar otro color.
La Pregunta Que Incomoda No Justica La Grosería
Una simple pregunta sobre el estado de un vehículo desencadenó una reflexión mucho más profunda sobre escucha activa, empatía y servicio al cliente. ¿Qué ocurre cuando un profesional interpreta una pregunta como un ataque? En este artículo comparto una experiencia reciente y las lecciones que toda organización debería recordar sobre el trato a sus clientes.





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